10.12.08
Identidad
26.11.08
Desde mi Glotis
Justo cuando pensaba que ya nada podría sorprenderme, el destino me torna en mensajero cual Metatrón difundiendo la palabra de Dios. ¿Pero quién es ese Dios? ¿Él te ama? Naaaaaaaaaa... Si te amase, si realmente tuviese un plan para ti, no existiría la basura en el mundo.
Hermanos, nos reunimos hoy aquí para contemplar cómo la divina providencia trajo a mis manos un noble ejemplo de lo bizarro. Sí hermanos, lo bizarro. Esa especie de nausea que rezuma de tus labios; ese olor a putrefacción pegado a tu tabique nasal; el chasquido de un látigo castigando tus entrañas. Lo bizarro nos rodea, nos atrapa, nos envuelve. Lo bizarro nos fascina...
Débiles de mente, absteneos de continuar.
No os ofrezco la gloria. No os prometo elevación. Mi mensaje no busca el cielo. ¿O sí? ¿Ya lo estáis sintiendo verdad? Es la curiosidad. Un relámpago surgiendo de tu apretado esfinter en una loca carrera a través de tu espina dorsal. Los dedos tiemblan. Morbosos... Os atrae la idea de ver algo diferente, extraño, vulgar. Cabrones...
Algunos no lo entenderéis. Es normal, demasiado dantesco; pero no me odiéis hijos de Caín, sabed que mis motivos son puros. Sólo busco vuestra liberación, vuestro salto a la dicha de quienes no tienen nada que perder. Recordad que cuanto más bajo caigáis, más alto volaréis. Disfrutadlo mis pequeños drugos, pues toda la basura de este pútrido lugar será vuestro legado.
Que aproveche.
2.11.08
Reflejos
El reloj marca las tres mientras el humo de un pitillo colorea tenuemente la pantalla en blanco del ordenador. Siempre he creído que el texto anterior era más fácil que el presente, pero como siempre me equivoco. Una línea vertical parpadeante me recuerda una y otra vez lo mediocre que resulta la falta de inspiración, mientras mi corazón clama justicia por todo lo que desea expresar, todo lo que mis dedos se niegan a transcribir. Cada texto, cada palabra, es un mundo, un reto, un prueba de mi ser. Apago el pitillo intentando ordenar mi ideas, intentando retornar a algo que recuerdo sencillo, pero que nunca lo fue. Un folio en blanco es como un espejo lleno de vaho a la espera de que una mano poderosa devuelva el reflejo de quien sen encuentra frente a él.
Reflejos. Cuanto los necesitamos y cuanto nos abruman. Cuanto los odiamos y cuanto los seguimos. Corremos tras el reflejo de nuestro alma en la persona amada, pero huimos del reflejo de nuestros propios errores. Buscamos el reflejo de nuestras acciones en los ojos de la gente, pero atacamos el reflejo de lo que no queremos ver, pese a ser nosotros mismos. El reflejo es la heroína del corazón.
Muchos de vosotros me preguntáis porqué os he abandonado, porqué no he vuelto a escribir, porqué algo que había empezado como un acto de rebeldía, de inspiración, había terminado. Porqué Jabón tuvo que morir.
Pero no murió. Jodeos…
Este no soy yo, este es mi reflejo; y cuanto más lo leo más me gusta; y cuanto más lo miro más lo odio. Cada palabra que escribo me acerca más a la victoria. Cada letra que pulso es otro paso a la derrota. Pasen y vean, Zorras Mías, el auge y caída de quien se creía un Dios. Pasen y vean, Espectadores, mi reflejo, mi alma, mi ascenso y mi perdición.
Disfruten de mi declive, Señores Míos, que yo reiré con mi resurrección.
24.7.08
Combates Nostálgicos
Por todo esto y mucho más que guardo en mi corazón, aquí os dejo el trailer de la nueva maravilla de CAPCOM. Para todos aquellos que tras tres palabras supieron de qué estaba hablando: Vividlo hermanos. Para el resto: Adelante, no muerde, pero tened cuidado... Puede llegar a enganchar.
22.7.08
Summer in the City
Una mañana más de un verano más. Camino por las calles aun desoladas hacia la misma biblioteca de siempre como el viejo aventurero revisando un antiguo códice que se sabe de memoria. Las gaviotas gritan poseídas ante el pensamiento de un banquete sazonado por el olor desagradable de la marea bajando. Vuelan a ras de suelo aprovechando las aun templadas corrientes de la mañana en forma de danza torpe y errática. Se pelean sin ningún pudor hasta que mis pies se encuentran a menos de un metro de ellas y levantan de nuevo el vuelo propugnándome insultos en una especie de jerga ornitológica.
El sueño, excedente recurrente de una noche intranquila, se debate en mi cabeza y cuerpo con la brisa veraniega obligándome a decidir sin demasiadas opciones el curso de ese nuevo día. Resulta curioso la capacidad que tiene el cuerpo de buscar sustitutos a la penumbra cuando ésta no ofrece ni el aliciente del descanso.
Un mal cigarrillo comienza a quemarme en los labios cuando su cabeza decapitada se precipita sobre la acera recordándome el acto de un mal vicio. Ni siquiera recordaba que estaba ahí...
El verano es para muchos, por no decir la mayoría, una época de descanso y tranquilidad. No les quito ni la más mínima parte de razón; ese debería ser su cometido, sin embargo en mi caso es diferente. El verano en Ferrol suele ser lo más parecido a una vida organizada que tengo a lo largo del año. No es que me queje, pero nunca consigo acostumbrarme del todo. Cualquiera que me conozca sabe lo cabeciña loca que soy, lo caótica que es mi vida, mi existencia, y por ello comprenderá cómo un par de meses de realidad pueden agotar de tal forma mis reservas vitales. Al contrario del resto de los mortales mis vacaciones siempre acaban el 31 de junio para empezar de nuevo el 1 de octubre. La verdad es que nunca me pareció mal sistema, pese al sueño que conlleva. Aún así no nos engañemos, no está del todo mal. Cierto es que a la larga pasarse los meses más calurosos del año sentado en una silla con la cabeza llena de pájaros desalentaría incluso al más macho, pero ¡que coño! El resto del año se vive como dios.
Ferrol apesta. Sus calles decadentes fusionan con aberrante maestría edificios decrépitos, aceras recién reformadas, adoquines sucios y rotos, comercios ingenuos y modestos y la mayor cantidad de purria que me he topado en toda mi vida. La gente, curiosamente, tiene una extraña tendencia al mongolismo, seguramente fruto de un orgullo inconsciente hacia lo que este montón de estiércol un día fue y que nunca volverá a ser. Toda la ciudad parece moverse al unísono hacia su propia destrucción como una bandada de las pestilentes gaviotas que la reinan dirigiéndose a morir a alta mar.
Ante este panorama propio del siglo XIX (época en la cual parece haberse estancado), Ferrol ofrece menos alicientes que una Vetusta descrita por telégrafo. Cuando la vida te obliga a pasar dos meses al año en el lugar de mundo más parecido al ojete de Satanás la biblioteca no parece tan mal refugio. Sin embargo siempre ha habido algo que la ha salvado; el mayor orgullo de cualquier ferrolano que se precie, la joya de una corona carcomida por el óxido: la playa.
La playa en Ferrol es lo más parecido a una religión que puede haber por aquí. Día tras días manadas de gilipollas compuestas de subnormales autóctonos mezclados con ruidosos forasteros que se creen la ostia por no haber escogido Almería para comprar su refugio estival, se lanzan como locos hacia una maravilla de la naturaleza que inexplicablemente surgió junto a la ciudad más fea del planeta. Y no solo una, ojo, porque aquí somos así de chulos y tenemos playas para dar y tomar. Un perfecto conjunto de arena fina como crema desparramándose vivaracha ante un bravo océano (que no mar ni ría). Podría pasar horas hablando de mis queridas playas, sin embargo esto solo traería como consecuencia enturbiar dos cosas sagradas: este mal texto con una belleza que no merece y la propia imagen de esas maravillas de las que un día, puede que pronto, con más calma os hablaré.
De momento disfrutad de mi alegre desdicha en este pueblo marinero que un día tuvo el honor de llamarse ciudad; donde antaño reyes y gentes de buen ver reposaba sus huesos nada cansados frente a unos muelles que traían a España maravillas del mundo exterior; cuna de políticos, escritores y dictadores; una pequeña parcela del universo condenada al fracaso a golpe de ostia de quien no la conoce y quien no la ama. Ferrol, posiblemente uno de los peores lugares del mundo civilizado, posiblemente el mejor ejemplo de una comunidad condenada a la extinción. Ferrol, posiblemente uno de los lugares que siempre llevaré en el corazón…
8.6.08
Fabricando Jabón
A pesar de ello no desesperéis, puesto que sí hay quien os hará libres: vosotros mismos. Sí, asquerosos productos derivados del Ser Humano, eso he dicho; vosotros mismos sois los únicos que podéis romper con todo aquello que os ata, siempre que estéis dispuestos a ello.
Destruid lo más caro que tengáis, devorad aquello que más deseéis, no perdáis ni un instante intentando comprender un porqué, dado que sigáis el camino que sigáis, algún día moriréis. No merece la pena seguir el son de lo mundano, y es que por mucha mierda que tengas, por mucho que te gastes, morirás solo y desnudo inevitablemente.
A la tumba se va en pelotas, excrementos, y en la maleta solo caben los remordimientos, las alegrías y las penas, así que ya sabéis, echadle cojones, que arreglar una cagada, un mal camino o toda una vida es más jodido que ahorrar para tener un iPhone, pero a la larga sabe mejor (además de evitar que viejunos codiciosos se lucren a raíz del trabajo de Taiwaneses sobreexplotados).
Vosotros veréis. De momento os dejo el vídeo de uno de los diálogos que más han cambiado mi vida, para que luego digáis que soy malo. Ke os jodan.
3.6.08
El Lute
Hacía mucho que no escribía, lo sé, pero hoy no va a ser una excepción. Supongo que como yo todos estáis de exámenes, así que no es momento de filigranas. A pesar de ello no he querido dejaros solos y tristes en tan askerosa époka, así que akí tenéis mi nuevo descubrimiento... Para aquellos que no lo captéis os dejo la traducción de la letra. Ea! Ke os jodan!
Un hombre que nació ser cazado como animal salvaje
Porque era pobre
Pero se negó a aceptar su destino
Y hoy su honor se ha restituido
Él tenía sólo diecinueve años
Y fue sentenciado para morir
Por algo que algún otro hizo
Y culparon a El Lute
Entonces le cambiaron a la vida
Pero él pudo escapar
Desde aquel momento salieron a cazarlo
Y lo buscaron día y noche
por toda España
Pero la búsqueda fue en vano para el El Lute
Él había visto sólo el lado oscuro de vida
Los hombres lo llamaban El Lute
Y él solo quería un hogar, como tu o como yo
En un país donde todos serían libres
Pues él aprendió por si solo a leer y a escribir
No obtuvo ayuda El Lute
Era alguien que se atrevió a escapar en la noche
Ellos tenían que encontrar a El Lute
Pronto la fama de su nombre
Se extendió como el fuego salvaje por la tierra
Con un precio sobre su cabeza
Las personas todavía le daban pan
Y ellos le dieron una mano
Porque sabían que él tenía razón
Y su lucha fue la de todos
Nadie te daba una oportunidad
En la España de aquellos días
En las paredes, en cada lugar habían puesto
La cara de El Lute
Y él robó donde pudo, tal como alguna vez Robin Hood
Finalmente lo atraparon y
Éso parecía el fin
Pero lo atraparon en vano
Porque un cambio vino para España
Y para El Lute
Él había visto sólo el lado oscuro de vida
Los hombres lo llamaban El Lute
Y él solo quería un hogar, como tu o como yo
En un país donde todos serían libres
Y luego la libertad realmente vino a su tierra
Y también para El Lute
Ahora él camina a la luz de un nuevo día soleado
Los hombres lo llamaban El Lute
(¡Con dos Cojones!)